lunes, noviembre 22, 2021

LEVANTAR LA ESPERANZA

Cuando decidí apoyar a Gabriel Boric, meses atrás, fue como entregar el testimonio, en una larga carrera a otra generación, de un viejo luchador social decé, concertacionista orgulloso de lo construido en muchos años, pero consiente que errores y omisiones, no permiten ganar la voluntad popular a las antiguas estructuras, como alternativa de gobierno. Motivado por el entusiasmo de mis hijos, en un nuevo liderazgo, que continua la lucha por una patria más justa y solidaria. comprometí libremente mi apoyo Pero el peso de la noche nuevamente cayó, recordándonos que las fuerzas conservadoras están activas y no dispuestas a entregar los privilegios de una minoría, que ha dominado históricamente a Chile, por lo cual debemos escuchar con humildad, las preocupaciones ciudadanas más urgentes, todos los que se sienten participes de esta mayoría por los cambios. Mis antiguos camaradas y amigos, que sienten la frustración de una derrota dura, aun con el esfuerzo de presentar una alternativa muy razonable para sus ojos, de lo que el país requiere. Les pido atreverse a confiar en una nueva generación, en que su principal pecado es la juventud y falta de experiencia, pero que su visión de país es mucho más cercana a nosotros. Asumiendo que no nos quieren y que representamos muchas cosas que detestan del modelo actual, pero que es un imperativo nacional abandonar, por un bien mayor, no repitiendo el comportamiento del FA, cuando se restó en el balotaje anterior . Si Gabriel quiere realmente alcanzar a Presidencia, él y sobre todo su entorno, deben hacerse cargo de las aprehensiones que les señalé en mi carta de Julio, lo que transcribo: “Es evidente que tu discurso y conducta, reflejan una equivoca interpretación de la realidad, presentando como lo mismo: Gobierno de Concertacion y Neoliberalismo, lo que además comunicacionalmente está instalado, pero no es verdad. Esta maniquea visión de la vida, de negro y blanco, en que no se distingue la infinita gama de grises de la realidad, es lo que asusta y divide. Gobernar Gabriel, significa distinguir entre camino y finalidad, en que se debe tomar decisiones con información incompleta y muchas veces utilizar instruméntales, procesos o políticas sin mirar su origen ideológico, pero si son efectivas aplicarlas Comparto las sabias palabras que té dedicó el presidente Mujica: El camino es largo, muy largo, para gobernar hay mucha gente que unir, convencer, convocar El sentido refundacional, tampoco ayuda en el camino por ti trazado. Este país no nació ayer, es el fruto de muchas generaciones, que, con mucho sacrificio, han mejorado notablemente las condiciones materiales de la existencia. seguir construyendo sobre lo realizado, pareciera estar más a tono, con solucionar los problemas reales de la gente. Pero si le hablas solo a la izquierda, no te acercaras a tu objetivo. El país somos todos, los jóvenes y los viejos, izquierda y derecha, etnias e inmigrantes, todos tienen algo que aportar, no es tiempo de trincheras sino de buscar un encuentro de la casa común, que inspira a nuestro pueblo a movilizarse por una nueva constitución, que debería ser la principal labor en tu gobierno. No te pido que renuncies a nada, pero, si quieres que la mayoría de la gente pierda el miedo a la incertidumbre futura, debes, en mi modesta opinión, ampliar el horizonte de tu mirada.” Finalmente asumir que el estallido social termino,-El péndulo cambio de sentido, el tiempo de no más de lo mismo, de renegar de todo lo construido en treinta años, está pasando y ya no es una prioridad en la mente de las grandes mayorías, principalmente porque eventos impensables de concretar hace pocos años, son hoy realidad, como la Asamblea Constituyente o el Retiro de Fondos de las AFP, lo que movió el límite de lo posible y ahora sus expectativas de ampliar los derechos sociales se equiparan con la necesidad de mantener las condiciones materiales de la existencia conseguidas. Por todo lo anterior, una parte significativa del electorado, tiene la convicción, que el desafío de la hora actual es entregar certidumbre de paz social y orden público, que asegure la viabilidad de la agenda social instalada. Más aún, en un año histórico para Chile: el 2022, en que se deberá votar el Plebiscito de salida, de la futura Constitución. Este cierre del ciclo del Estallido Social, solo pueden llevarse a cabo, por un presidente que comparta ambos desafíos y solo Gabriel Boric esta alineado con su éxito. Amigos, levantemos la esperanza que es posible

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