jueves, diciembre 22, 2005

Una reflexión sobre el empleo portuario

La tercerización en la industria portuaria chilena
Andres Rengifo B.


Hace pocas semanas falleció Peter Drucker, uno de los principales autores que teorizó sobre la administración moderna o management, en uno de sus artículos clásicos, en 1993, predice que las empresas en unos diez años tercerizaran todo el trabajo que no este entre sus principales competencias profesionales, es decir, en aquellas que desarrollan alta dirección y expresa textualmente “Para obtener productividad, se tienen que tercerizar las actividades que tienen su propia alta dirección. Créanme, la tendencia hacia la tercerización tiene muy poco que ver con economizar, pero si mucho que ver con la calidad .

Notable paradigma, que en el caso de la industria portuaria chilena se ha cumplido parcialmente, ya que hemos avanzado fuertemente en tercerizar las funciones que no son el core business de nuestras actividades empresariales, pero principalmente se ha centrado en la disminución de costos de planilla, mas que en la agregación de valor con la incorporación de alta dirección especializada.

Para explicar analógicamente este fenómeno en forma practica, tomemos como ejemplo los servicios de vigilancia de nuestros puertos. Allí todos saben la importancia de la vigilancia de los recintos portuarios, pero los ejecutivos y los gerentes de las distintas compañías nunca van a estar preocupados de cómo se vigilan los rincones, eso no es parte de su sistema de valores. Por lo cual, una empresa especializada en servicios de vigilancia, es más apropiada para cumplir con los estándares establecidos por el código ISPS.

La empresa de servicios de vigilancia podría especializar a su personal en los conceptos que involucra esta normativa, generando capacitación ad hoc, estableciendo programas de mejoramiento continuo, desarrollando procedimientos de mayor eficiencia y cobertura, manteniendo un dialogo técnico, fluido y transparente con los organismos especializados encargados del tema, como DIRECTEMAR, generando una cultura de safety industrial en conjunto con security. En definitiva agregando valor y productividad con una alta dirección especializada, pero debemos hacernos la pregunta ¿ es ese el foco que han tenido nuestras empresas para tercerizar esos servicios o nos hemos centrado en el costo de nuestras planillas?. Pareciera ser que más de lo ultimo.

En el estudio “Reestructuración sectorial y cambios en las pautas de la demanda laboral” de Andreas Raithelhuber y Jürgen Weller (CEPAL, Julio 2005) se analiza en profundidad los impactos que ha tenido la modernización de la industria portuaria chilena en el mercado laboral y sobre todo la incorporación del cambio tecnológico y organizacional en el sistema portuario. Si bien son discutibles las conclusiones en torno al impacto de las reformas para el beneficio del país, los datos aportados nos demuestran que “ se observa una creciente polarización de la fuerza laboral portuaria, con un grupo relativamente pequeño de trabajadores altamente calificados y crecientemente polivalentes en la cima de la estructura ocupacional y un segmento creciente de trabajadores temporales, con un nivel relativamente bajo de calificación en su base”
“La relevancia de las diferencias de la estructura organizativa se observa también en la distribución del trabajo disponible y, en consecuencia, de los ingresos: Mientras en sistemas mixtos (monoperador y multioperadores) se observa un creciente subempleo (numero decreciente de turnos por trabajador) y, por lo tanto, una caída de los ingresos medios, los datos sobre el trabajador portuario organizado por un monoperador reflejan tendencias más favorables. Al mismo tiempo, la reestructuración del sector estuvo asociada a mayores esfuerzos de capacitación, concentrados en el personal ya más calificado y en las empresas que son monoperadores en un puerto concesionado”.

Estos datos demuestran que el objetivo de generar empleo de mayor calidad se logra por parte de la reforma portuaria en los trabajadores permanentes de los terminales concesionados, pero existe un efecto no deseado de precariedad y aumento del subempleo, en los trabajadores eventuales, que no es buena carta de presentación de nuestra industria y genera inestabilidad laboral, que atenta contra el servicio continuo portuario que requiere nuestra economía, de marcada vocación exportadora.

Las empresas de estiba no deben reproducir la estructura de empresas del “hombre del maletín” que tan nefastos recuerdos dejaron en la anterior reforma portuaria de 1981 y concentrarse en empresas de servicios portuarios integrales, que establezca altos niveles de prestaciones y trabajadores fuertemente motivados y dignificados en su labor.

Por otra parte la tercerización debe mejorar también en términos de prevención de costos no esperados por parte de las empresas contratantes, en tanto se generan incrementos de acciones judiciales de trabajadores, que ejercen el derecho a recurrir a la responsabilidad subsidiaria de las en que realizaron sus labores además de su empleador. Pareciera ser necesario establecer sistemas de seguros sobre los principales eventos, tales como fueros maternales, sindicales y accidentes del trabajo.

En definitiva el desafío de la industria portuaria chilena, en estos temas laborales, es reencausar la tercerización en el sentido de servicios que agreguen valor, más que el reemplazar puestos de trabajo con solo un menor costo económico, centrándonos en las competencias como lo plantea Peter Drucker.
Publicado en Revista Maritimo Portuaria

viernes, septiembre 09, 2005

Analisis Politico

El mejor blog de analisis politico de coyuntura lo encontraras en la pagina de mi amigo Victor Maldonado http://victormaldonado.blogspot.com

Visita la web del Sistema de Empresas SEP

Para conocer con mayor detalle a la institución donde trabajo visita este sitio: http://www.sepchile.cl

Editorial Revista Chile Portuario

GOBIERNOS CORPORATIVOS DE EMPRESAS PORTUARIAS PÚBLICAS

Andres Rengifo

Desde su nacimiento como Empresas Portuarias Públicas, durante 1998 con la promulgación de la ley 19.542 que modernizó el Sistema Portuario estatal que administraba la antigua EMPORCHI, las empresas de propiedad del estado han desarrollado una continua profesionalización de su Gobierno Corporativo.

En efecto, la ley portuaria fue señera en establecer incompatibilidades en el nombramiento de sus Directores, que en estos días se quiere aplicar también a todas las empresas del estado y estableció sistemas de control e incentivos que están alineados con las mejores practicas de gobiernos corporativos que recomienda la OECD, principalmente al asimilarlas y mantenerlas bajo el control de la Superintendencia de Valores y Seguros (homologadas a las Sociedades Anónimas), con todo lo que esto implica.

Parece lejano el día en que un funcionario público, el Director Nacional de EMPORCHI, concentraba todo el poder de administración, inversiones, estrategias y gestión de cada uno de los puertos de propiedad publica del país, sin una supervisión corporativa, más allá de los parámetros que establecía la discusión presupuestaria con el gobierno central; y eso ocurría menos de una década atrás.

Hoy en cambio cada empresa cuenta con un directorio profesional completamente autónomo en el nombramiento de ejecutivos y en la administración diaria de las empresas, con una fuerte vocación de servicio al cliente, en un mercado portuario competitivo y definiendo las estrategias de desarrollo por medio de los planes maestros y calendarios referencial de inversiones, instrumentos de planificación de conocimiento público que la propia ley determinó.

A esto se debe agregar el DFL 25 de 2003, que modificó la ley 19.542 al establecer que los Directores los nombra el Sistema de Empresas SEP y no el Presidente de la Republica directamente. Este fue un gran avance en un mejor gobierno corporativo, ya que permite establecer un control de gestión mucho más directo, sin volver a centralizar la gestión, pero alineando las estrategias de desarrollo, las buenas practicas de empresa y los Benchmarking necesarios para maximizar los intereses del dueño, en definitiva estableciendo una junta de accionistas virtual en empresas que se rigen por normas de sociedades anónimas pero no lo son.

En los próximos meses se discutirá en el congreso una ley que mejora los gobiernos corporativos de todas las empresas del estado, en muchos aspectos esta ley igualará a otras empresa publicas al estándar establecido por las empresas portuarias, pero el proyecto de ley genera avances también en la obligación de contar con directores de carácter estrictamente independientes, que serán propuestos por el Consejo de Alta Dirección Publica para su nombramiento por el SEP.
Estos directores independientes, constituirán el Comité de Auditoria al interior de cada directorio, lo que será un nuevo paso en mejorar el control y la transparencia sin burocratizar las empresas y optimizando la gestión.

Un elemento no establecido en el proyecto de ley, es la incorporación de Directores de empresas portuarias nombrados por los gobiernos locales o regionales, petición permanente de estos organismos en regiones, muy influenciados por modelos de administración portuaria europeos en que la comunidad participa en la gestión por medio de los consejos directivos. Pero lo que no se dice de esas experiencias es que en general las administraciones locales o regionales en Europa aportan al patrimonio, ya sea pecuniariamente o con bienes físicos de aptitud portuaria, en cambio en Chile se busca un aporte directo a los municipios o regiones por parte de las empresas.
Pareciera ser que este tipo de reformas debiera discutirse en un estadio mayor de desarrollo de nuestro sistema portuario público.

Publicado como editorial Revista Chile Portuario Edición septiembre de 2005




lunes, septiembre 05, 2005

Homenaje a Mario Martinez

“Vivir enfrentando las flechas”






El cuadro que todos podemos apreciar es una obra del gran maestro Roberto Matta, y se llama “Vivir enfrentando las Flechas”, este gran mural lo pintó en 1961 para la Universidad Técnica del Estado.

Siempre me llamó la atención por la alegoría sobre el futuro, sobre los nuevos desafíos tecnológicos y como un escape lúdico a los desafíos de creatividad e imaginación que una Universidad, entendida como una comunidad de hombres libres que buscan la verdad por la vía del desarrollo de las ciencias, debe tener siempre como misión y visión de futuro.

Recuerdo este cuadro como una iconografía del sentido de pertenencia a esta Universidad, que en más de 150 años, como Escuela de Artes y Oficios, Universidad Técnica del Estado o Universidad de Santiago de Chile, ha entregado al país, desarrollando ciencia y tecnología, primordialmente a través de la contribución profesional de miles de hombres y mujeres egresados de esta comunidad.

Quienes han tenido la fortuna de poder recorrer el país por motivos profesionales, hemos encontrado que en todas las actividades industriales, educativas, mineras y de servicios, en las Pymes y en las grandes empresas, en las grandes ciudades y en los pequeños pueblos, existe algún hombre o mujer egresado de esta universidad contribuyendo al desarrollo de la nación.

Como dice ese viejo lema de la Escuela de Artes y Oficios “Labor Laetitia Nostra” (el trabajo es nuestra alegría) que representa nuestra impronta, nuestra marca en el país: somos gente que está presente en todas las actividades productivas de Chile y principalmente somos hijos de trabajadores que tuvimos la oportunidad de desarrollar nuestros talentos académicos.

Pero debemos ser autocríticos: el sentido de pertenencia e identidad corporativa es mucho menor al que tienen otras grandes Universidades Nacionales, lo cual es una debilidad que perjudica a todos quienes integramos esta comunidad: alumnos, estamento académico, funcionarios y egresados.

En el mundo actual, el tener una identidad corporativa fuerte, permite que la imagen que proyectamos sea lo más parecido a lo que queremos ser, para que las percepciones de nuestra identidad por la comunidad - que es lo que realmente importa- sean un fiel reflejo de nuestras capacidades.

Sólo un consejo para las nuevas generaciones: en el mundo del trabajo no importa tus excelentes notas, lo que importa es de dónde vienes. Por lo tanto, malas noticias para quienes creen que en este mundo individualista imperante, sólo el esfuerzo individual es importante: El cómo sea percibida tu Universidad por la ciudadanía agrega o quita valor a tu titulo universitario.

Este desafío de aumentar nuestro sentido de pertenencia, nuestra identidad corporativa universitaria y la imagen que proyectamos a Chile es el mejor instrumento para defender nuestra querida UTE-USACH. Por lo tanto, hacemos un llamado a todos los estamentos universitarios, y principalmente a usted, señor Rector, para trabajar mancomunadamente en el fortalecimiento de la identidad de nuestra universidad. Usted ya cuenta con el compromiso de todos los que hoy asistimos y también de muchos más que se excusaron de estar hoy día presentes.

Esta es una tarea en que no pueden existir pequeñeces, ni políticas, ni gremiales ni estamentales.

Muchos de los que estamos aquí tenemos distintas visiones, principios y valores, pero es muy gratificante sentir que existe un “animus societae”, es decir, el ser participes de un proyecto mayor.

Hemos elegido esta fecha para convocar a esta iniciativa, en la conmemoración de un año más de la muerte del Secretario General de la Federación de Estudiantes de 1985-86, Mario Martinez, y lo hacemos porque creemos que él refleja los principios y valores de nuestra Universidad.

Además en su nombre queremos reflejar a todos los anónimos Marios Martinez, que desde distintas sensibilidades fueron semillas de libertad, para vivir un Chile en democracia y autonomía universitaria.

En esos tiempos en que luchábamos en contra de la dictadura, Mario nunca dejó de manifestar que nuestro principal objetivo era recuperar la libertad, para poder desarrollar el verdadero concepto de Universidad autónoma.

Quiero contarles una vivencia en este sentido: En agosto de 1986 yo estaba preso por convocar a un paro nacional por la Asamblea de la Civilidad, instancia que agrupaba a todas las organizaciones sociales del país, y en mi calidad de presidente de la FEUSACH, representaba al CONFECH en esa instancia. Mario nunca me fue a ver a la cárcel porque estaba enojado conmigo, ya que según él, mi labor estaba primeramente y ante todo en la Universidad y de eso él rendía testimonio investigando las actuaciones y estructura de los organismos de represión internos de esta casa de estudios.

Es por eso que este acto para muchos de nosotros es muy significativo: debemos “vivir enfrentando las flechas” como en la pintura de Matta, con imaginación y esperanza de esta comunidad Universitaria que debe reforzar su identidad para enfrentar las “flechas” de un mundo cambiante, “vivir enfrentando la flechas” con coraje y decisión, como las enfrentó en su vida y su universidad Mario Martinez.

Muchas gracias
[1]


[1] Andrés Rengifo Briceño
Acto Universitario y de Conmemoración de la muerte de Mario Martinez
Salón de Honor, Universidad de Santiago de Chile
6 de agosto de 2003

La Partida

Hoy comienza un nuevo viaje en el ciberespacio, el poder publicar en un blog, es una experiencia distinta e inovadora de comunicación con los amigos.
Espero incorporar temas atractivos para quienes me
conocen y establecer comunicacion con nuevas
personas