domingo, mayo 22, 2011

editorial de mi newsletter: BordeNews

Opinión

Licitaciones Portuarias

El mercado habló:

Chile cometió un error estratégico.

Después de un extendido proceso de licitaciones portuarias, liderados por las dos principales empresas portuarias nacionales, de propiedad del Estado, el resultado fue el esperado por la industria y los analistas: ninguna oferta valida por Valparaíso y ningún interés de operadores globales por el proyecto a licitar en San Antonio, mas allá de los dos respetables operadores locales y la empresa constructora de origen hispano, que presentaron ofertas validas por el discutido proyecto de EPSA.

Este desenlace anunciado, en el contexto del éxito de la licitación del segundo terminal de Callao, prácticamente con un mes de diferencia, en que compitieron mano a mano los principales operadores portuarios del mundo, comprometiendo inversiones por 750 millones de dólares, demuestra que la cancha de la costa oeste de Sudamérica se emparejo, y Perú ha descontado enormemente la brecha de operación portuaria con Chile.

¿Porque la apuesta global fue por Perú y no existieron ofertas por terminales chilenos, existiendo explícito interés?, la explicación en parte esta en el dilema estratégico que trata el primer tema de este newsletter: competencia o conectividad, Chile realizo una apuesta por aumentar el numero de operadores portuarios, y no por la competitividad que generan las economías de escala de grandes terminales, que aseguran mayor conectividad de servicios que requiere nuestra economía.

Los actores del comercio exterior requieren mayor cantidad de alternativas logísticas, lo que se asegura con actores portuarios que realizan inversiones de tal magnitud, que determinan su viabilidad financiera solo por la permanente atracción de nuevas recaladas de naves y servicios, y no por asegurar los negocios que se tienen, o las cargas de otro tipo, que pueden validar un modelo de negocio, pero que desvirtúan un objetivo país: disminuir los costos logísticos del comercio exterior por contenedores.

Frente a la evidencia, no tiene sentido, sacar cuentas alegres, buscar culpables, ni defensas corporativas de decisiones políticas que tuvieron defensores y detractores en gobierno y oposición indistintamente, en distintos periodos. Lo que el país necesita es un punto de inflexión, que genere un nuevo paradigma portuario y en ese sentido existen buenas noticias, ya que las autoridades del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones así lo entienden.