domingo, mayo 22, 2011

editorial de mi newsletter: BordeNews

Opinión

Licitaciones Portuarias

El mercado habló:

Chile cometió un error estratégico.

Después de un extendido proceso de licitaciones portuarias, liderados por las dos principales empresas portuarias nacionales, de propiedad del Estado, el resultado fue el esperado por la industria y los analistas: ninguna oferta valida por Valparaíso y ningún interés de operadores globales por el proyecto a licitar en San Antonio, mas allá de los dos respetables operadores locales y la empresa constructora de origen hispano, que presentaron ofertas validas por el discutido proyecto de EPSA.

Este desenlace anunciado, en el contexto del éxito de la licitación del segundo terminal de Callao, prácticamente con un mes de diferencia, en que compitieron mano a mano los principales operadores portuarios del mundo, comprometiendo inversiones por 750 millones de dólares, demuestra que la cancha de la costa oeste de Sudamérica se emparejo, y Perú ha descontado enormemente la brecha de operación portuaria con Chile.

¿Porque la apuesta global fue por Perú y no existieron ofertas por terminales chilenos, existiendo explícito interés?, la explicación en parte esta en el dilema estratégico que trata el primer tema de este newsletter: competencia o conectividad, Chile realizo una apuesta por aumentar el numero de operadores portuarios, y no por la competitividad que generan las economías de escala de grandes terminales, que aseguran mayor conectividad de servicios que requiere nuestra economía.

Los actores del comercio exterior requieren mayor cantidad de alternativas logísticas, lo que se asegura con actores portuarios que realizan inversiones de tal magnitud, que determinan su viabilidad financiera solo por la permanente atracción de nuevas recaladas de naves y servicios, y no por asegurar los negocios que se tienen, o las cargas de otro tipo, que pueden validar un modelo de negocio, pero que desvirtúan un objetivo país: disminuir los costos logísticos del comercio exterior por contenedores.

Frente a la evidencia, no tiene sentido, sacar cuentas alegres, buscar culpables, ni defensas corporativas de decisiones políticas que tuvieron defensores y detractores en gobierno y oposición indistintamente, en distintos periodos. Lo que el país necesita es un punto de inflexión, que genere un nuevo paradigma portuario y en ese sentido existen buenas noticias, ya que las autoridades del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones así lo entienden.

jueves, septiembre 02, 2010

Compensaciones a Estibadores I

ANTECEDENTES REGIONALES: UN CONFLICTO NO RESUELTO

Escribo estas líneas mientras participo en Brasilia de un Seminario Portuario, en el cual me invitó a exponer la experiencia chilena, en conjunto con la Cámara Marítima, el Ministro de Puertos de Brasil a los funcionarios públicos y la industria marítimo-portuaria brasilera. Puede sorprender, pero en este inmenso país, el problema logístico portuario es tan relevante, que el Presidente ha dado el rango de Ministro a quien coordina la acción del Ejecutivo Federal. En este tema existe una alto interés por revisar experiencias exitosas como la chilena, la cual presentamos como una política de Estado, donde todos los sectores políticos han contribuido y existe, además, una asociación público-privada que ha desarrollado un proceso de confianzas mutuas, lo que ha permitido enfrentar los conflictos con altura de miras y sentido nacional.

En este contexto, somos “extraterrestres” en el concierto hispanoamericano, nuestro modelo de concesiones que opera desde 1998 y nuestro sistema de contratación de estibadores operando desde 1981 son regímenes anhelados por la gran mayoría de quienes desean ver desarrollados sus sistemas portuarios.

A modo de ejemplo, en Brasil los estibadores se agrupan en el OGMO, Órgano Gestor de la Mano de Obra, institución mixta que administra corporativamente la estiba, posee una gran fuerza sindical que negocia por todo el sistema, y es similar al modelo español, que también administra con entes mixtos “bolsas de trabajo” por región o autonomía, situación que comentaba hace algún tiempo el Presidente del Ente Público Puertos del Estado: “ha llevado a que las remuneraciones del estibador promedio sean similares a la de un Ministro de gobierno” lo cual constituye el principal centro de costos, afectando la competitividad sectorial portuaria española.

Muchos países tienen estructuras similares o peores, ya que mantienen sistemas públicos y en el extremo doble, es decir no finiquitaron a los antiguos trabajadores del Estado. Un caso paradigmático son los trabajadores ferrocarrileros-portuarios de Buenos Aires, que cobran todos los meses, pero no permiten mover un tren al interior del recinto portuario en una década.

Otro ejemplo se puede obtener al recordar que el año 2007 el gobierno federal de Estados Unidos debió intervenir, para solucionar la paralización de los estibadores de la costa oeste, que pusieron de rodillas la logística y abastecimiento navideño del retail, procedente de oriente, con una serie de beneficios y prebendas de costo de la nación.

Dos conclusiones previas de esta reflexión: los estibadores son “tema” en distintas realidades geográficas y políticas, no existe un modelo de solución a seguir. Por otra parte nuestro modelo de relación laboral portuaria debe evolucionar, ya que existen evidencias de las falencias que debemos enfrentar y no dormirnos en laureles pasados.

TIPOLOGÍA DEL ESTIBADOR O TRABAJADOR PORTUARIO EVENTUAL TPE: ¿QUIENES SON REALMENTE?

Los estibadores hasta 1981, fueron los dueños del mercado laboral portuario por medio de la “Matricula “; quienes eran dueños de la titularidad, amparados en la fuerza sindical y avalados por el Estado vendían los servicios de estiba a las diferentes naves y faenas determinando el número de trabajadores, turnos y calidad de servicio. Por otra parte transaban su titularidad en un mercado informal de trabajo, creando la figura del “medio pollo” y “cuarto pollo” de funesta memoria.

En 1981 se compró la “matricula” lo que significó desarrollar una clasificación especial en el Código del Trabajo (artículo 144 y adelante) que estableció el contrato de provisión de trabajo con finiquito diario, es decir desde hace prácticamente treinta años los estibadores son Trabajadores Portuarios Eventuales TPE, que son contratados por cada agente de estiba (empresas de servicios de muelle o agentes de nave, registrados en cada puerto) antes de cada faena, entre quienes posean una tarjeta que certifique haber realizado un curso de seguridad industrial, que emite la autoridad marítima DIRECTEMAR, la que es notificada previamente con una nómina o “nombrada” para su validación y acceso a los recintos portuarios, donde realizan la faena por siete horas y media, luego de lo cual son finiquitados.

En estricto rigor, los TPE son todos los trabajadores que tienen “tarjeta roja” habilitante, contratados y finiquitados día a día, desde hace prácticamente treinta años por empresas privadas, sin ninguna relación contractual con el Estado.

Pero desde 1998 con el establecimiento de concesiones portuarias, que denominaremos en adelante “Terminales” o “Concesionarios” se percataron con mayor o menor oportunidad, de la fragilidad de este modelo de contratación, que es óptimo con la mirada del administrador industrial del siglo XX (prácticamente todo el factor trabajo en costo variable), pero de un gigantesco riesgo a quien presta un servicio portuario en una economía globalizada: No controlar un elemento esencial del “core business” del negocio, que lo constituye la garantía de servicio continuo e ininterrumpido de naves.

Desde entonces existen dos tipos de trabajadores portuarios, uno de tendencia creciente en los terminales concesionados: los trabajadores contratados por el régimen laboral común, lo cual tiene un limite por la naturaleza de la faena portuaria; y por otra parte: los TPE que desarrollan su labor en las empresas tradicionales en los recintos portuarios multioperados o tercerizados en los terminales monoperados, bajo la legislación especial explicada precedentemente en los Terminales Concesionados.

Dentro de los TPE distingo cuatro tipologías:
  • A1) TPE con Provisión de Trabajo por Temporada: Es el trabajador mas ligado a una cierta continuidad, si bien es finiquitado día a día, se le asegura un cierto numero de turnos por temporada, sin duda es el más calificado y continuo en su relación laboral.

  • A2) TPE que “vive del puerto”, trabajador que no goza de la continuidad de la tipología anterior, pero que la actividad portuaria constituye su principal fuente de trabajo,

  • B1) TPE de “faena especial o temporada”: lo constituyen todos aquellos trabajadores que durante una temporada o para una faena especial (clásico ejemplo del conductor de taxi colectivo que es utilizado con naves roll off – roll on), que la faena portuaria es su mejor alternativa laboral por un plazo fijo o por beneficios de una actividad formal, pero que no vive del puerto o mejor dicho siempre se necesitará en este tipo de faenas eventualmente.

  • B2) TPE de Mínimos Turnos, trabajador que muy eventualmente es utilizado por las empresas de estiba, pero que mantiene su condición habilitante por medio de la tarjeta roja y que engrosa notablemente la cuantificación humana de este sector laboral, pero al mismo tiempo es el más representativo en su carácter de eventual.

La gran diferencia entre las categorizaciones A y B es que las primeras son quienes realmente mueven el puerto respectivo y son el foco de preocupación y conflicto laboral para el Estado y no son estrictamente eventuales, a diferencia de las tipo B que si lo son.

COMPENSACIONES A ESTIBADORES POR EL ESTADO: THE TRUE HISTORY

En los meses iniciales de1999 habiéndome correspondido cerrar la EMPORCHI, fui invitado a exponer mi visión a los estibadores por el Subsecretario del Trabajo, donde explicite lo obvio: no existiendo relación labora alguna en el tiempo con el Estado y siendo además trabajadores con una relación contractual con privados, no existía ningún fundamento para generar compensaciones por el Estado, como las realizadas a trabajadores públicos. Pero el contexto electoral del segundo semestre, unido a la recaudación no esperada de las licitaciones portuarias centrales (300 millones de dólares y esperábamos 50) y en un marco empresarial que solicitaba al gobierno mejores condiciones ambientales, para supera la crisis económica, se dio un paso más allá de lo prudente, generando un acuerdo político entre el Gobierno y la Coordinadora de Trabajadores Marítimo-Portuarios de la época, de muy poco rigurosa concepción y redacción.

Este acuerdo político fue el fundamento de un Programa de Alternativas Laborales para Trabajadores Desplazados por el Proceso de Modernización Portuaria, que como acto administrativo difiere del acuerdo político para permitir que los criterios de selección, muy amplios en ese acuerdo, fueran sucesivamente siendo ajustados por el gobierno aumentando las exigencias y requisitos hasta su cierre total. Esto constituyo el centro de los conflictos entre el 2000 y 2005 ya que cada nueva etapa fue más restrictiva, generando variadas movilizaciones.

El principal error de ese programa, más allá de la pertinencia, fue crear un programa completamente disociado entre instrumentos, objetivos y discurso dominante, en lo medular esto se refleja en que los trabajadores hablaban de indemnizaciones y muchas autoridades compartían ese discurso público, lo que conceptualmente no tenía ninguna relación con los instrumentos e instituciones que operaban el programa por el Estado.

Esto dio pié a entrar en la lógica de los trabajadores, sin los instrumentos adecuados desvirtuando el sistema de capacitación al utilizar a SENCE y SERCOTEC, lo que generó una comedia de equívocos entre trabajadores que cobraban un cheque que para ellos era una compensación y por lo tanto de libre disposición y para SERCOTEC era capital de trabajo de un programa de microempresarios, que además contaba con una red técnica que sustentaba este programa que fue subutilizada.

La gran conclusión de esta experiencia, es que no se deben generar soluciones que extremen la potestad administrativa del Estado y por lo tanto se explicitó desde 2006 que cualquier solución futura debía utilizar la vía legislativa explicita o buscar una solución sin recursos públicos involucrados, en el marco de los procesos de licitación.

Convencer a los estibadores de que no continuaba la política del Acuerdo de 1999 referido anteriormente, fue un proceso largo y duro; que sólo se interiorizó en el mundo sindical portuario, cuando se vio la determinación de suspender indefinidamente (y providencialmente) la licitación del Puerto de Talcahuano. Lo que se explicitó cuando el Consejo SEP evaluó negativamente , y no recomendó avanzar en el proceso, al constatar el VAN negativo para el Estado que esta licitación generaría, basada en un modelo de negocios bastante modesto en resultados e inversión en infraestructura , presentado por el Banco de Inversiones asesor del puerto.

Esa voluntad política, que incluso significó remoción del Directorio de la empresa portuaria respectiva, generó una apertura a dialogar, sobre otras bases, con los estibadores en todo el país, que si bien no abandonan sus demandas y requerimientos iniciales, hasta concretar algún acuerdo real, si se han allanado a comprender una lógica distinta, que básicamente tiene las siguientes señales:

1. No existe solución que signifique recursos públicos comprometidos por la vía administrativa, por lo cual

2. Solo una ley especial, puede comprometer recursos del Estado

3. La vía de introducir el concepto de la compensación en los modelos de negocio de las futuras licitaciones portuarias, previa validación por la Contraloría y que no sea considerado gasto rechazado por el SII.

4. En este contexto se ha generado un avance no menor en las conductas de los sindicatos, que se puede resumir en:

  • a. Las compensaciones están ligadas al éxito de las licitaciones, por este motivo prácticamente se terminó el discurso contra las concesiones.

  • b. Los recursos involucrados están en directa relación con las posibilidades de los concesionarios, por lo cual son recursos monetarios acotados .

  • c. De lo anterior genera una tendencia a buscar disminuir el numero de beneficiarios, focalizando y acotando el numero, lo que es completamente distinto a la logica imperante desde 1999.

En resumen este es la situación base actual en el conjunto del sistema portuario, con todas las variantes menores en cada puerto.

Administración de Riesgo Catastrofico en Puertos de Chile


Los puertos de propiedad del Estado, de la zona centro-sur de Chile : Valparaíso, San Antonio, San Vicente y especialmente Talcahuano, han sufrido severos daños con el evento terremoto del 27 de febrero pasado, riesgo que esta cubierto por un programa de seguros portuarios por empresa, gestionado corporativamente con apoyo del holding estatal SEP.
A continuación se relatan las principales características del proceso
Antecedentes
Desde el cierre de la EMPORCHI a fines de la década pasada, trabajamos el tema de los seguros portuarios, como un área relevante de coordinación entre las 10 empresas portuarias públicas y gobierno corporativo del Sistema de Empresas SEP, originado en la experiencia adquirida en el terremoto de Antofagasta (1995) que dañó profundamente nuestra infraestructura portuaria y además generó una gran brecha entre la reclamación solicitada a los aseguradores por parte de la empresa y el primer informe de liquidación del siniestro (diferencia del 100% y superior a los 15 millones de dólares).
En el inicio de este proceso se tomaron tres decisiones estratégicas relevantes en el contexto de la nueva institucionalidad de empresas portuarias que estableció la ley de modernización sectorial de 1997 estas son:
  • la necesidad de actuación conjunta para utilizar las economías de escala y de ámbito;
  • cambiar el enfoque tradicional de “comprar seguros portuarios” por una eficiente administración de riesgos del patrimonio de cada empresa; y
  • finalmente construir una póliza ad hoc a nuestras necesidades, desde la perspectiva de disminuir la subjetividad a la hora de la liquidación del siniestro.
Debido a lo anterior, se desarrollaron un conjunto de procedimientos administrativos de funcionamiento, que se puede resumir en:
  • A) la creación de una Comisión Resolutiva de Seguros, conformada por representantes de los Directorios de cada empresa, formalmente vinculante, que es la instancia de toma de decisiones;
  • B) una Comisión Técnica de Seguros, liderada por gerentes de administración de las empresas con apoyo profesional del SEP, como instancia de apoyo especializada en gestión de riesgo portuario y;
  • C) el encargo a los mejores profesionales de la plaza, expertos en seguros, la redacción de un “condicionado de póliza” con las características más relevantes de nuestros activos, en idioma ingles, y cuidando que los conceptos y estructura del documento no generaran interpretaciones diversas.
Este proceso, conocido en la industria como “Modelo Emporchi” se establece en dos etapas, la más importante es la implementación de una Licitación de Corredores de Reaseguro, que colocan nuestro producto o “condicionado” en los mercados relevantes globales de primer nivel (Londres en el orden del 90%) sin perder el control de la colocación en ningún momento, lo que significa regular la tasa por mil disponible a pagar y establecer los niveles de autoseguros si no existen ofertas satisfactorias.
En segundo lugar se desarrolla una licitación pública entre compañías de seguros generales chilenas, conocido como “fronting” y que consiste en valorizar la emisión de una póliza bajo norma nacional, validando la colocación anterior y permitiendo participar del riesgo hasta un 10%, lo que es adecuado a las capacidades propias de estas compañías.
Administración de Riesgo Catastrofico y Polizas
La estructura básica de nuestro proceso es muy simple pero cada vez mas afinada y acotada y se puede resumir en:
  • A) Definir que deseamos asegurarActivosProcesosCoordinación con Concesionarios
  • B) Estudios Complementarios Validados
  • C) Ser dueños de la colocación del riesgo en el mercado
  • D) Tema permanente de gestión corporativa
En constantes iteraciones del proceso en el tiempo, se ha mejorado notablemente el tratamiento de riesgo del patrimonio a proteger, la eliminación de condiciones o cláusulas no aceptables para nuestros intereses, el afinamiento de conceptos y lo más importante, estudios complementarios que determinan el valor de nuestros activos, que al aceptarse por los aseguradores, cierran o acotan notablemente las interpretaciones a la hora de liquidar un siniestro.
Siempre una reclamación de siniestralidad, de un evento telúrico de la magnitud actual, será compleja de solucionar por los montos involucrados, pero tenemos la convicción que el trabajo profesional previo permitirá disminuir la incertidumbre de esta liquidación de seguros.
Esta experiencia profesional, creemos que debe ser compartida por nuestra comunidad portuaria de la CIP-OEA por lo cual organizaremos un seminario junto a CEPAL en la primavera austral para transmitir e intercambiar nuestra experiencia continental.

jueves, diciembre 22, 2005

Una reflexión sobre el empleo portuario

La tercerización en la industria portuaria chilena
Andres Rengifo B.


Hace pocas semanas falleció Peter Drucker, uno de los principales autores que teorizó sobre la administración moderna o management, en uno de sus artículos clásicos, en 1993, predice que las empresas en unos diez años tercerizaran todo el trabajo que no este entre sus principales competencias profesionales, es decir, en aquellas que desarrollan alta dirección y expresa textualmente “Para obtener productividad, se tienen que tercerizar las actividades que tienen su propia alta dirección. Créanme, la tendencia hacia la tercerización tiene muy poco que ver con economizar, pero si mucho que ver con la calidad .

Notable paradigma, que en el caso de la industria portuaria chilena se ha cumplido parcialmente, ya que hemos avanzado fuertemente en tercerizar las funciones que no son el core business de nuestras actividades empresariales, pero principalmente se ha centrado en la disminución de costos de planilla, mas que en la agregación de valor con la incorporación de alta dirección especializada.

Para explicar analógicamente este fenómeno en forma practica, tomemos como ejemplo los servicios de vigilancia de nuestros puertos. Allí todos saben la importancia de la vigilancia de los recintos portuarios, pero los ejecutivos y los gerentes de las distintas compañías nunca van a estar preocupados de cómo se vigilan los rincones, eso no es parte de su sistema de valores. Por lo cual, una empresa especializada en servicios de vigilancia, es más apropiada para cumplir con los estándares establecidos por el código ISPS.

La empresa de servicios de vigilancia podría especializar a su personal en los conceptos que involucra esta normativa, generando capacitación ad hoc, estableciendo programas de mejoramiento continuo, desarrollando procedimientos de mayor eficiencia y cobertura, manteniendo un dialogo técnico, fluido y transparente con los organismos especializados encargados del tema, como DIRECTEMAR, generando una cultura de safety industrial en conjunto con security. En definitiva agregando valor y productividad con una alta dirección especializada, pero debemos hacernos la pregunta ¿ es ese el foco que han tenido nuestras empresas para tercerizar esos servicios o nos hemos centrado en el costo de nuestras planillas?. Pareciera ser que más de lo ultimo.

En el estudio “Reestructuración sectorial y cambios en las pautas de la demanda laboral” de Andreas Raithelhuber y Jürgen Weller (CEPAL, Julio 2005) se analiza en profundidad los impactos que ha tenido la modernización de la industria portuaria chilena en el mercado laboral y sobre todo la incorporación del cambio tecnológico y organizacional en el sistema portuario. Si bien son discutibles las conclusiones en torno al impacto de las reformas para el beneficio del país, los datos aportados nos demuestran que “ se observa una creciente polarización de la fuerza laboral portuaria, con un grupo relativamente pequeño de trabajadores altamente calificados y crecientemente polivalentes en la cima de la estructura ocupacional y un segmento creciente de trabajadores temporales, con un nivel relativamente bajo de calificación en su base”
“La relevancia de las diferencias de la estructura organizativa se observa también en la distribución del trabajo disponible y, en consecuencia, de los ingresos: Mientras en sistemas mixtos (monoperador y multioperadores) se observa un creciente subempleo (numero decreciente de turnos por trabajador) y, por lo tanto, una caída de los ingresos medios, los datos sobre el trabajador portuario organizado por un monoperador reflejan tendencias más favorables. Al mismo tiempo, la reestructuración del sector estuvo asociada a mayores esfuerzos de capacitación, concentrados en el personal ya más calificado y en las empresas que son monoperadores en un puerto concesionado”.

Estos datos demuestran que el objetivo de generar empleo de mayor calidad se logra por parte de la reforma portuaria en los trabajadores permanentes de los terminales concesionados, pero existe un efecto no deseado de precariedad y aumento del subempleo, en los trabajadores eventuales, que no es buena carta de presentación de nuestra industria y genera inestabilidad laboral, que atenta contra el servicio continuo portuario que requiere nuestra economía, de marcada vocación exportadora.

Las empresas de estiba no deben reproducir la estructura de empresas del “hombre del maletín” que tan nefastos recuerdos dejaron en la anterior reforma portuaria de 1981 y concentrarse en empresas de servicios portuarios integrales, que establezca altos niveles de prestaciones y trabajadores fuertemente motivados y dignificados en su labor.

Por otra parte la tercerización debe mejorar también en términos de prevención de costos no esperados por parte de las empresas contratantes, en tanto se generan incrementos de acciones judiciales de trabajadores, que ejercen el derecho a recurrir a la responsabilidad subsidiaria de las en que realizaron sus labores además de su empleador. Pareciera ser necesario establecer sistemas de seguros sobre los principales eventos, tales como fueros maternales, sindicales y accidentes del trabajo.

En definitiva el desafío de la industria portuaria chilena, en estos temas laborales, es reencausar la tercerización en el sentido de servicios que agreguen valor, más que el reemplazar puestos de trabajo con solo un menor costo económico, centrándonos en las competencias como lo plantea Peter Drucker.
Publicado en Revista Maritimo Portuaria

viernes, septiembre 09, 2005

Analisis Politico

El mejor blog de analisis politico de coyuntura lo encontraras en la pagina de mi amigo Victor Maldonado http://victormaldonado.blogspot.com

Visita la web del Sistema de Empresas SEP

Para conocer con mayor detalle a la institución donde trabajo visita este sitio: http://www.sepchile.cl

Editorial Revista Chile Portuario

GOBIERNOS CORPORATIVOS DE EMPRESAS PORTUARIAS PÚBLICAS

Andres Rengifo

Desde su nacimiento como Empresas Portuarias Públicas, durante 1998 con la promulgación de la ley 19.542 que modernizó el Sistema Portuario estatal que administraba la antigua EMPORCHI, las empresas de propiedad del estado han desarrollado una continua profesionalización de su Gobierno Corporativo.

En efecto, la ley portuaria fue señera en establecer incompatibilidades en el nombramiento de sus Directores, que en estos días se quiere aplicar también a todas las empresas del estado y estableció sistemas de control e incentivos que están alineados con las mejores practicas de gobiernos corporativos que recomienda la OECD, principalmente al asimilarlas y mantenerlas bajo el control de la Superintendencia de Valores y Seguros (homologadas a las Sociedades Anónimas), con todo lo que esto implica.

Parece lejano el día en que un funcionario público, el Director Nacional de EMPORCHI, concentraba todo el poder de administración, inversiones, estrategias y gestión de cada uno de los puertos de propiedad publica del país, sin una supervisión corporativa, más allá de los parámetros que establecía la discusión presupuestaria con el gobierno central; y eso ocurría menos de una década atrás.

Hoy en cambio cada empresa cuenta con un directorio profesional completamente autónomo en el nombramiento de ejecutivos y en la administración diaria de las empresas, con una fuerte vocación de servicio al cliente, en un mercado portuario competitivo y definiendo las estrategias de desarrollo por medio de los planes maestros y calendarios referencial de inversiones, instrumentos de planificación de conocimiento público que la propia ley determinó.

A esto se debe agregar el DFL 25 de 2003, que modificó la ley 19.542 al establecer que los Directores los nombra el Sistema de Empresas SEP y no el Presidente de la Republica directamente. Este fue un gran avance en un mejor gobierno corporativo, ya que permite establecer un control de gestión mucho más directo, sin volver a centralizar la gestión, pero alineando las estrategias de desarrollo, las buenas practicas de empresa y los Benchmarking necesarios para maximizar los intereses del dueño, en definitiva estableciendo una junta de accionistas virtual en empresas que se rigen por normas de sociedades anónimas pero no lo son.

En los próximos meses se discutirá en el congreso una ley que mejora los gobiernos corporativos de todas las empresas del estado, en muchos aspectos esta ley igualará a otras empresa publicas al estándar establecido por las empresas portuarias, pero el proyecto de ley genera avances también en la obligación de contar con directores de carácter estrictamente independientes, que serán propuestos por el Consejo de Alta Dirección Publica para su nombramiento por el SEP.
Estos directores independientes, constituirán el Comité de Auditoria al interior de cada directorio, lo que será un nuevo paso en mejorar el control y la transparencia sin burocratizar las empresas y optimizando la gestión.

Un elemento no establecido en el proyecto de ley, es la incorporación de Directores de empresas portuarias nombrados por los gobiernos locales o regionales, petición permanente de estos organismos en regiones, muy influenciados por modelos de administración portuaria europeos en que la comunidad participa en la gestión por medio de los consejos directivos. Pero lo que no se dice de esas experiencias es que en general las administraciones locales o regionales en Europa aportan al patrimonio, ya sea pecuniariamente o con bienes físicos de aptitud portuaria, en cambio en Chile se busca un aporte directo a los municipios o regiones por parte de las empresas.
Pareciera ser que este tipo de reformas debiera discutirse en un estadio mayor de desarrollo de nuestro sistema portuario público.

Publicado como editorial Revista Chile Portuario Edición septiembre de 2005




lunes, septiembre 05, 2005

Homenaje a Mario Martinez

“Vivir enfrentando las flechas”






El cuadro que todos podemos apreciar es una obra del gran maestro Roberto Matta, y se llama “Vivir enfrentando las Flechas”, este gran mural lo pintó en 1961 para la Universidad Técnica del Estado.

Siempre me llamó la atención por la alegoría sobre el futuro, sobre los nuevos desafíos tecnológicos y como un escape lúdico a los desafíos de creatividad e imaginación que una Universidad, entendida como una comunidad de hombres libres que buscan la verdad por la vía del desarrollo de las ciencias, debe tener siempre como misión y visión de futuro.

Recuerdo este cuadro como una iconografía del sentido de pertenencia a esta Universidad, que en más de 150 años, como Escuela de Artes y Oficios, Universidad Técnica del Estado o Universidad de Santiago de Chile, ha entregado al país, desarrollando ciencia y tecnología, primordialmente a través de la contribución profesional de miles de hombres y mujeres egresados de esta comunidad.

Quienes han tenido la fortuna de poder recorrer el país por motivos profesionales, hemos encontrado que en todas las actividades industriales, educativas, mineras y de servicios, en las Pymes y en las grandes empresas, en las grandes ciudades y en los pequeños pueblos, existe algún hombre o mujer egresado de esta universidad contribuyendo al desarrollo de la nación.

Como dice ese viejo lema de la Escuela de Artes y Oficios “Labor Laetitia Nostra” (el trabajo es nuestra alegría) que representa nuestra impronta, nuestra marca en el país: somos gente que está presente en todas las actividades productivas de Chile y principalmente somos hijos de trabajadores que tuvimos la oportunidad de desarrollar nuestros talentos académicos.

Pero debemos ser autocríticos: el sentido de pertenencia e identidad corporativa es mucho menor al que tienen otras grandes Universidades Nacionales, lo cual es una debilidad que perjudica a todos quienes integramos esta comunidad: alumnos, estamento académico, funcionarios y egresados.

En el mundo actual, el tener una identidad corporativa fuerte, permite que la imagen que proyectamos sea lo más parecido a lo que queremos ser, para que las percepciones de nuestra identidad por la comunidad - que es lo que realmente importa- sean un fiel reflejo de nuestras capacidades.

Sólo un consejo para las nuevas generaciones: en el mundo del trabajo no importa tus excelentes notas, lo que importa es de dónde vienes. Por lo tanto, malas noticias para quienes creen que en este mundo individualista imperante, sólo el esfuerzo individual es importante: El cómo sea percibida tu Universidad por la ciudadanía agrega o quita valor a tu titulo universitario.

Este desafío de aumentar nuestro sentido de pertenencia, nuestra identidad corporativa universitaria y la imagen que proyectamos a Chile es el mejor instrumento para defender nuestra querida UTE-USACH. Por lo tanto, hacemos un llamado a todos los estamentos universitarios, y principalmente a usted, señor Rector, para trabajar mancomunadamente en el fortalecimiento de la identidad de nuestra universidad. Usted ya cuenta con el compromiso de todos los que hoy asistimos y también de muchos más que se excusaron de estar hoy día presentes.

Esta es una tarea en que no pueden existir pequeñeces, ni políticas, ni gremiales ni estamentales.

Muchos de los que estamos aquí tenemos distintas visiones, principios y valores, pero es muy gratificante sentir que existe un “animus societae”, es decir, el ser participes de un proyecto mayor.

Hemos elegido esta fecha para convocar a esta iniciativa, en la conmemoración de un año más de la muerte del Secretario General de la Federación de Estudiantes de 1985-86, Mario Martinez, y lo hacemos porque creemos que él refleja los principios y valores de nuestra Universidad.

Además en su nombre queremos reflejar a todos los anónimos Marios Martinez, que desde distintas sensibilidades fueron semillas de libertad, para vivir un Chile en democracia y autonomía universitaria.

En esos tiempos en que luchábamos en contra de la dictadura, Mario nunca dejó de manifestar que nuestro principal objetivo era recuperar la libertad, para poder desarrollar el verdadero concepto de Universidad autónoma.

Quiero contarles una vivencia en este sentido: En agosto de 1986 yo estaba preso por convocar a un paro nacional por la Asamblea de la Civilidad, instancia que agrupaba a todas las organizaciones sociales del país, y en mi calidad de presidente de la FEUSACH, representaba al CONFECH en esa instancia. Mario nunca me fue a ver a la cárcel porque estaba enojado conmigo, ya que según él, mi labor estaba primeramente y ante todo en la Universidad y de eso él rendía testimonio investigando las actuaciones y estructura de los organismos de represión internos de esta casa de estudios.

Es por eso que este acto para muchos de nosotros es muy significativo: debemos “vivir enfrentando las flechas” como en la pintura de Matta, con imaginación y esperanza de esta comunidad Universitaria que debe reforzar su identidad para enfrentar las “flechas” de un mundo cambiante, “vivir enfrentando la flechas” con coraje y decisión, como las enfrentó en su vida y su universidad Mario Martinez.

Muchas gracias
[1]


[1] Andrés Rengifo Briceño
Acto Universitario y de Conmemoración de la muerte de Mario Martinez
Salón de Honor, Universidad de Santiago de Chile
6 de agosto de 2003

La Partida

Hoy comienza un nuevo viaje en el ciberespacio, el poder publicar en un blog, es una experiencia distinta e inovadora de comunicación con los amigos.
Espero incorporar temas atractivos para quienes me
conocen y establecer comunicacion con nuevas
personas